Ciencia en la Nueva España

Cuando Bernal Díaz del Castillo observó, maravillado, la grandeza de la ciudad de Mexico-Tenochtitlan nunca supo cómo controlar sus impulsos de acumulación de bienes, de tal forma que no supo valorar estos avances, tanto de drenaje, de agricultura y de observación astronómica que el pueblo Azteca tenía hasta el año 1519.

Después de la cruenta batalla el proceso de “evangelización” a cargo de los monjes franciscanos, principalmente de Bernardo de Sahagún, se dieron cuenta del potencial científico que tenían los indígenas, puesto que sus conocimientos en herbolaria significaban un gran avance a comparación de los presidiarios que llegaron de tierras cubanas. Cabe resaltar que la gran mayoría de españoles llegaron de la península a lo que hoy se conoce como Cuba y posteriormente al territorio mexicano.

A través de estos descubrimientos, hechos por los monjes, los españoles lograron comprender un poco la cosmovisión del pueblo nahua, dando como resultado, la adopción de costumbres propias de los españoles (en un afán de supervivencia ante estos extranjeros). Pero sus conocimientos de herbolaria fueron adoptados por pensadores extranjeros, como lo señala Germán Somolinos D’Ardois en la recopilación “Historia de la Ciencia y la Tecnología:Lecturas de Historia Mexicana 1″ editado por El Colegio de México, siendo Alicia Hernández Chávez y Manuel Miño Gijalva los coordinadores y el selector Elías Trabulse.

Con este compilado de la ciencia novohispana, Somolinos relata la experiencia de haber encontrado los textos del Dr. Francisco Hernández, un español que descubrió los avances médicos de los pueblos autóctonos.

El Dr. Francisco Hernández compiló para el rey Felipe II, bajo el título de Tesoro de las cosas médicas de la Nueva España, el cual fue expuesto en la llamada Accademia dei Lincei y descubiertos esos textos casi cien años depués, según refiere el texto de Somolinos.

Una vez que Francisco Hernández hizo este estudio, otro investigador europeo, Martín Sessé, basó sus investigaciones en el trabajo de Hernández para crear el primer Jardín Botánico de México (aunque fuese bajo el auspicio del Virrey don José de Gálvez en 1785) siendo un trabajo continuado por José Antonio Alzate y Ramírez, de quien podemos decir que es el primer científico nacido en estas tierras, claro después de los sacerdotes indígenas anteriores a la colonización española.

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Acerca de Hugo Santillán

Soy periodista independiente especializado en investigación y docencia en comunicación y ciencias sociales. Como periodista el fin último de mi preparación es dar a conocer las noticias de actualidad, por ello, en In-Scientia daremos una perspectiva de la función que tiene la ciencia para con la sociedad.
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