Mi amor, quiero el divorcio

En la cultura, el matrimonio forma parte primordial de la familia. No obstante cuando las parejas de recién casados se cambian su nombre tienden al divorcio, según algunos estudios. Pero tal vez, hay algunos aspectos conductuales que pudieran predecir este fin de las relaciones maritales, esto lo demuestra un nuevo estudio realizado por la Universidad de Michigan.

Un patrón tóxico particular es cuando un esposo trata algún conflicto de manera constructiva, de forma calmada cuando se discute alguna situación, escuchando el punto de vista de la pareja o, tratando de descubrir los sentimientos del ‘otro’ y el otro evitando la discusión.

“Este patrón parece tener un efecto peligroso en la longevidad del matrimonio” explicó Kira Birditt, investigadora de la U-M, y autora del estudio sobre confictos conductuales e implicaciones para el divorcio que está publicado en la más reciente edición de Journal of Marriage and Family. “Los esposos que resuelven sus conflictos de forma constructiva, tienen más oportunidades de seguir con su matrimonio, que aquellas que en los hábitos de sus parejas se observa la renuncia a las discusiones hasta que las cosas se enfrien”

Ésto lo confirmó Birditt, al enunciar que las parejas que ambos usan estrategias constructivas se divorcian menos.

Los datos fueron extraídos en “Estudio de los Primeros Años del Matrimonio”, la cual es una de las más extensas y duraderas investigaciones en el ramo, que proyecta la búsqueda de patrones en conflictos maritales.

Con la participación de 373 parejas entrevistadas cuatro veces en un periodo de 16 años, comenzando en el primer año de matrimonio, fue la metodología utilizada. El estudio es también único sólo por el hecho de que se incluyó, en un alto número, a esposos de raza negra para reconocer las estrategias de conflicto y sus efectos.

Los investigadores hallaron cómo ambas conductas y patrones de conducta, de los individuos, entre las parejas afectan la probabilidad de divorcio. También examinaron si la conducta cambiaba a través del tiempo y, si había diferencias raciales o de género en los patrones conductuales y en los resultados.

Desde 1986, el 26% de los esposos y el 21% de las esposas reportaron que no hubo conflictos en el primer año de matrimonio. No obstante, el 46 por ciento de las parejas se divorció hacia el año 16 de la relación en 2002. Cosa contraria sucedió con las parejas que no reportaron ningún conflicto en el primer año, puesto que no afectó la relación hasta el momento presente de la investigación.

En general, los esposos reportaron el uso de conductas constructivas y pocas conductas destructivas que las mujeres (claro, por algo dicen que ellas siempre tienen la razón). Pero a través del tiempo, las esposas tenían menos probabilidades de usar estrategias destructivas, mientras que sus esposos usando dichas conductas se han mantenido a lo largo de los años.

“Los problemas que causan que las esposas usan conductas destructivas son resueltos con el paso del tiempo”, comentó Birditt. “Es decir que las relaciones y la calidad de ella puede estar más centrada hacia las vidas de las mujeres que hacia los hombres. Como resultado, a través del curso del tiempo, las mujeres tienen mayores probabilidades para reconocer el rechazo del conflicto o el uso de estrategias destructivas es menos efectiva, ni benéfica en su totalidad, para mantener la estabilidad del matrimonio.

Birditt y sus colegas hallaron que las parejas afroamericanas eran más propensas para rechazar los conflictos, a comparación de los ‘blancos’; sin embargo las parejas ‘negras’ tenían menos probabilidades del rechazo del conflicto en el tiempo.

“Esperamos que este estudio pueda liderar investigaciones adicionales en la compleja dinámica del conflicto entre esposos y esposas, y la potencial explicación para los cambios vs la estabilidad de la conducta conflictiva en el tiempo”, puntualizó Birditt

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Acerca de Hugo Santillán

Soy periodista independiente especializado en investigación y docencia en comunicación y ciencias sociales. Como periodista el fin último de mi preparación es dar a conocer las noticias de actualidad, por ello, en In-Scientia daremos una perspectiva de la función que tiene la ciencia para con la sociedad.
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2 respuestas a Mi amor, quiero el divorcio

  1. paolita dijo:

    hola señor bloggero

    me gustaría saber más sobre a qué conductas destructivas y constructivas se refería el estudio, para entender mejor la información

    gracias!

    • Hugo Santillán dijo:

      por el momento, es toda la información que contamos referente a este tema, pero con gusto lo investigamos para que sigas a In-Scientia… Saludos!

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